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lunes, 5 de junio de 2017

Columna Invitada...¿No quería bugalú? ......

César Medina
lobarnechea1@hotmail.com


Al salir yo de la adolescencia estaba muy de moda el bugalú --boogaloo: combinación del boogie woogie, un ritmo con origen en la fusión de la música afro cubana y el soul sureño estadounidense--, que bailábamos todos los jóvenes... El Gran Combo de Puerto Rico lo grabó en español: “¿No quería bugalú? ¡Pues toma bugalú!”, la salsa más picante de aquella época, hace medio siglo. 

Es justo lo que le están dando --¡y lo que falta todavía!--, a por lo menos cuatro dirigentes del PRM y de la llamada “sociedad civil” y a otros padres de la patria localizados en la “prensa independiente” que aparecen como beneficiarios de los sobornos de Odebrecht y que desfilaron desafiantes en los inicios de las “marchas verdes”. A principios de enero, cuando comenzaba el festival, dije en esta columna que algunos de los que hacían causa común con las denuncias contra Odebrecht debían explicar primero sus vínculos con los empresarios brasileños o con sus representantes locales a quienes les aceptaron costosos viajes a Río de Janeiro, a Brasilia y a Salvador de Bahía, y otros “favores en efectivo” que saldrían a relucir...


... Y cuando le cayeron arriba como perros rabiosos al empresario Ángel Rondón, también dije que algunos de sus detractores conocían muy bien la mecánica de tales sobornos porque estaban entre los sobornados. Lo dije con estas palabras: ¡Ay, si Rondón hablara...! Ya ven, no fue necesario que Rondón hablara: habló la propia Odebrecht desde Brasil y lo dijo todo; abrió sus libros contables para que aparecieran como por arte de magia los santos señores que por más de cinco meses estuvieron culpando al gobierno y al presidente Danilo Medina de todas las trapacerías imaginables... Escupieron para arriba --como dice el refrán--, y he ahí los resultados.



¡... Ah, ese no soy yo!
Los papeles de Odebrecht han sorprendido a muchos, pero no a todos... Antes de que se hicieran públicos los nombres --de forma apócrifa o revelados por la propia empresa en Brasil--, mucha gente ya sabía de quiénes se trataba, tanto los del PLD como los del PRM y los señores del periodismo “pulcro y sacrosanto” que tratan con desdén a sus propios colegas. Por supuesto, han puesto el grito en el cielo para librarse no de una acusación --que no ha llegado aún--, sino para tratar de escurrirse de una incriminación de la que no podrán escapar porque junto a sus nombres también llegaron las pruebas que los comprometen. Por supuesto, nadie se alegra de una situación tan degradante y penosa para una clase profesional como el periodismo, a la que no le caben más estigmas en su famélico cuerpo. Tal vez la enseñanza sirva a las nuevas generaciones de comunicadores sociales; quizás les enseñe a los próximos periodistas que llegan a un medio repleto de farsantes, de simuladores, de falsos profetas que erigen una “imagen pulcra” empinándose sobre la moral y el prestigio de colegas a quienes vieron desarrollarse en base al trabajo y al talento creativo. ¿... Y los del PRM qué? Ese es otro cantar... Ahora dicen que el gobierno y el PLD los quieren incriminar por su condición de opositores... ¿Y fue el gobierno o el presidente Medina quienes enviaron esos papeles a la Procuraduría? ¿Acaso no son esos los mismos papeles que ellos tanto exigieron fueran presentados a la opinión pública? Son todos que tienen que responder ante la ley “por el peor escándalo de corrupción que haya existido en el país”, como le llamó su líder Abinader... Tienen que ir presos los del PRM, los del PLD, los reformistas y los perredeistas, si los hubiere... y también los periodistas. La madre superiora lo dijo: ¡a todas!