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lunes, 3 de agosto de 2015

Lo que dice Arrendel....

Un pequeño salto cualitativo es lo que reclama la televisión meridiana
Johnny Arrendel
Por Johnny Arrendel
Contrario a lo que se extrapola de la conversación entre Zoila Luna y Jochy Santos, creo que el Show del Mediodía está en un momento interesante dentro de su prolongada historia.
Interesante, por no decir en sus mejores tiempos, ya que el concepto “mejor” debería estar vinculado indisolublemente a la calidad, pero históricamente en La Costumbre ha predominado la inmediatez.
Tanto es así, que por años incorporó un preámbulo que se llamó “Friendo y Comiendo”, que nació como segmento y luego se configuró como programa.
Es importante establecer que difícilmente en un producto puedan confluir “lo bonito, lo rápido y lo barato”. Si combinara dos de estas características, probablemente adolecerá de la tercera.
Cuando indico que el Show está en una coyuntura interesante pretendo relativizar esta premisa, ya que sus tiempos de gloria y de impacto extraordinario tal vez no vuelvan.
Pero si visualizamos la vitrina que aglutinaba talentos como Yaqui Núñez del Risco, Freddy Beras Goico, Julie Carlo, Cecilia García, Cuquín Victoria, Huchy Lora, Milton Peláez, Jorge Taveras, Felipe Polanco, Zoila Luna, entre otros miembros de su staff fijo, el poderío del espacio era prácticamente obligado.
A todo esto, los artistas de mayor arrastre se presentaban días fijos en el Show, donde aprovechaban para estrenar sus nuevos temas.
Igualmente, casi todo artista internacional que venía al país, fuese bisoño o de gran renombre, tenía que pasar por La Costumbre como parte de la promoción de su espectáculo.
También hay que decir que la efervescencia y curiosidad del público con relación a los artistas nacionales  era más intensa en aquellos tiempos, a pesar de que sus apariciones en la televisión eran frecuentes.
Por eso creo que la realidad de que en estos tiempos de tanta competencia y opciones el Show del Mediodía haya logrado colocarse nuevamente en la atención del público, es un mérito importante.
Posicionarse en la televisión diaria implica en estos tiempos un esfuerzo mayúsculo, que parte de identificar correctamente los intereses del target del público dado.
Observemos que el nuevo concepto del Show ha logrado conformar una revista basada en la información, la opinión y el análisis del día a día, matizada por una que otra actuación artística.
Los demás programas del mediodía se empantanan en cortinas musicales, presentaciones interminables mutuas entre los conductores y actuaciones artísticas de rutina.
Aunque es material para otro análisis que vendrá, los fines de semana tenemos a un Roberto Angel Salcedo que exprime un formato estático por más de 25 años y que heredó de su padre.
Y en la acera de enfrente, Jochy Santos atrapado en el recurso de la ya caducada chercha, que insiste en la pendejada de “el tema del día”.
Por supuesto que en términos de depuración, la propuesta que encabeza Iván Ruiz aún tiene mucho que resolver, pero se ha colocado un paso adelante.