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FESTIVAL PRESIDENTE 2014












Festival Presidente anuncia la mejor cartelera artística de su historia.

Franklin León, presidente de la Cervecería Nacional Dominicana, da a conocer los artistas, locales e internacionales, que harán del Festival Presidente 2014 una experiencia musical inolvidable.

El presidente de la Cervecería Nacional Dominicana, Franklin León, dio a conocer la lista de artistas que integrarán la mejor cartelera en la historia del Festival Presidente. Entre las estrellas internacionales se encuentran Bruno Mars, Dj Tiesto, Daddy Yankee, Wisín y Yandell, Prince Royce, Maná, Calle 13, Duck Sauce, Gilberto Santarosa y Víctor Manuelle, mientras que la parte local estará representada por los destacados artistas Miriam Cruz, Héctor Acosta, Mozart La Para, Don Miguelo, Vakeró, Alex Matos, Sexappeal, Yiyo Sarante, Chiquito Team Band y Anthony Santos “El Mayimbe”.

En esta octava edición, que se celebrará los próximos 3, 4 y 5 de octubre en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, el Festival Presidente pasa de ser exclusivo de música latina a convertirse en un espectáculo abierto a artistas y géneros de todo el mundo. Todas estas estrellas actuarán sobre un grandioso montaje, cargado de la más alta tecnología, efectos especiales y demás innovaciones que harán del Festival Presidente, más que una fiesta una experiencia inolvidable.

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FESTIVAL PRESIDENTE 2014

martes, 6 de noviembre de 2012

Serrat & Sabina: fuego cruzado.

Serrat y Sabina, La orquesta del titanic

Vuelven estos dos pájaros a unir sus voces, entre la lírica y el desgarro, Serrat y Sabina. Durante una pasada gira los espectadores pudieron abatirlos a los dos con un solo tiro, pero esta vez serán estos pájaros los que dispararán sobre las escopetas. Cada uno con su esplendor, con su veneno. Joan Manuel Serrat conserva intacta la rebeldía moral, tenaz, comprometida de unos tiempos difíciles, pero siempre envuelta en el aura de una dicha de vivir, a favor de placeres sencillos, la melancolía de aquellos tranvías que transportaban hacia las playas los domingos a gente vencida y devolvían a la ciudad solo derrotada por el sol, con los labios salados y la piel quemada. Y entre tantas palabras de amor de Serrat, los gritos afónicos de Sabina, ambos fundidos, y aunque los dos crucen sus canciones, uno con la guitarra se rascará el corazón y otro el hígado.

Durante sus conciertos una vez más se llenará el aire de nuevas pálidas princesas, de versos incólumes de poetas, de borrachos, macarras y prostitutas, de bares de madrugada y otras ternuras, pero estos dos pájaros volarán juntos, con las alas cruzadas como sus letras y melodías hacia el fondo de la noche y Sabina se pondrá suave y Serrat hará de canalla y no cesarán de volar hasta encontrar el corazón dulce de los caballos en cada uno de los espectadores. Cantando la moral de la derrota o la gloria de estar vivo, de ser un héroe cotidiano o un superviviente de la propia guerra, los dos han sido elegidos por los dioses, uno con la voz rota, otro modulando un temblor también desgañitado.

Estar siempre de parte de los que pierden, apuntarse a las derrotas, convertir cualquier caída en una rima dura y cantarla como quien grita a la vida, ése es el asunto de Sabina cuyo primer objetivo es que todo el mundo sea feliz, que los reaccionarios dejen libres las nubes y los jergones para que los hijos del cielo puedan volar. 

Si hubiera sido misionero habría bautizado con whisky a los apaches. Y mientras ese milagro suceda Serrat enamorará a las madres y a las hijas. Acosados por una estampida de admiradores en España y Latinoamérica, Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina se han apropiado de los jóvenes más insomnes, de los más cabreados, de todas esas chicas, que si bien pueden ser princesas, tienen el corazón suburbano. 

Vuelan juntos otra vez, ahora con las canciones trabadas, como el fuego cruzado de una guerra conjunta contra los bárbaros de cada esquina, a favor de la felicidad de cuantos esperan que un asa llegue por el aire a rescatarlos para volar a la misma altura, con estos dos pájaros, Serrat y Sabina.